Quiero verte deslizando tu ropa. Tus manos, calientes, en el placer de dejarse llevar. Sentir tu voz acariciando el espacio para lograr una nueva energía influyente. El aire se decolora en cada uno de los colores salientes de vos para generar su propio arcoiris.
Vuela en tu mente, alguna vez, un sol deseante de deseo, suplicando ser para sentir.
Se apoya tu mano en mi y me ronronea caricias. Ves como te encontras en cada centímetro de mi piel? Te posas en cada una de mis uñas para subir en mi y llegar a mis ojos. Penetrar en mi mirada que solamente te esta mirando.

Amanecer en mi... y yo, atardecer en vos

Mis pies desesperantes por llegarte. Acaso también me quieren llegar?
Me siento en cada gota que me toca. Pruebo el sabor de cada gota que nos pertenece, nacientes del sudor que nos envuelve. Y entonces,te apoderas de mi. Empiezo a sentir como dejo de ser yo para convertirme en alguien más. Para convertirme con otro que deseo, y que, hermosamente, coincide con vos.
Mi cuerpo recorre por los lugares insólitamente dichos en tu sociedad. Quiero dejarme ser en cada uno de tus suspiros impulsados por tu inconsciente. Ese tal inconsciente que me ama, no me deja, me atrapa…

Quedo atrapado dentro de mí en cada uno de tus versos, en tus sonrisas pícaras por tratar de descubrir lo que no sabes. Quedo atrapado en el atrapamiento que te genera mi pensar y tu mirada pensante. Pensas lo que pienso.. pero no sabes que pienso que pensas en mi.
Y yo pienso en vos… Pienso en cada una de las caricias que me faltan cuando te tengo y no te acaricio. Siento la ausencia de presencia en cada momento de distancia.
Doy vueltas inconscientemente en mi cabeza hasta que me atrapa un recuerdo que me transporta. Me transporta hacia un lugar con olores y sentimientos en busca de descubrirse. Llego al lugar en que te encontré por primera vez de una manera diferente. Llena de confusión sin saber qué era. Queriendo sin querer entenderlo. Me encuentro con vos, en la misma situación. Y ya no eran mis sentimientos, eran los nuestros.
Se unían raramente en dos cuerpos diferentes, centrándose sin saberlo. Indagando por los mares del otro y así, sin más, hundirse en uno mismo.

La soledad ahora significaba lo que la luna mostraba con su luz. Un campo, simples caminos deshabitados, viviendo a simple oxígeno que sus árboles emanaban.
Y yo ya no estaba sola. Mi soledad significaba mi cabeza, la cual ahora se había conectado con otra. Ella no estaba sola.

Un suspiro me trajo de vuelta a mí. Se iban abriendo de a poco los ojos a la realidad y mi cuerpo seguía revolucionado. Inhale mi calor. Inhale lo nuestro y solo quería poder tenerte. Revivirte como en ese recuerdo. Revivirte en mí para desvanecer en vos.

Solo el tiempo es mi fiel compañero que no me abandona cada vez que hace falta para verte.

Comentarios