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Mostrando entradas de julio, 2017

29.7.17 7:38 a.m

Pensé encontrarte en algún lugar. Si no fuese conmigo, sería en mí. Pensé que escribiéndote ibas a estar. Si no fuese conmigo, sería ahí. Y te escribí, pensando que te llegaba. Y te llegué… pero solo en mí. Otra vez sentía tu cuerpo acercándose… acechándome. Oliendome de lejos, clavando su mirada. Me observaba en silencio, y sabía que era descubierto. Sentía su calor, presentía su intención. Era yo la que lo veía. La que sentía su pecho… cómo latía… cómo sentía. Era yo la que lo predecía. Mi mano se convertía en lana y lo acaricaba. Simplemente nos acobijaba. Nos abrazaba, nos acaloraba. Era quemar sin fuego. Sentir un ardor. De vuelta, apenas prendía ya te encontraba. Apenas me perdía, te buscaba. Te encontré fuera. Mis ojos te gritaban profundo que te quedes, conmigo, pero mi orgullo me callaba. Mi voz se veía avergonzada por vos. Me mordieron los nervios dejándome muda. No quería perderte. No quería no verte. Tu mano rozándome, buscando excusas para sentirnos. Nuestros lab...

¿Habrá mucho para decirte?

Podría decirte que eres fiel. Incapaz de soltar tus pensamientos. Te arrastras, con ellos, siguiendo sus caminos, dejando que te lleven a donde te quieran llevar. Fiel a su lado. Infiel en las pieles. Incapaz de amarrarte a ellas, desconfiado en cada paso. Podría erizarte en cada tacto de mi mano hacia vos. Alcanzarte para que no pienses más y que vuelas sólo en un hilo. Conmigo. Cómo quisiera poder arrastrarte hacia mí. ¡Alejarte de tu fidelidad y que te me entregues por completo! Ahogarme con tu voz nerviosa por escucharte. Avergonzar mi garganta dejándola muda. De pronto, hipnotizarme de vuelta. Y de vuelta, volver a caer en vos. Podría decirte que no te olvido. Podría decirte que soy fiel. Fiel incapaz de olvidar el olvido. Atada a su pasado, estando siempre presente. Fiel a acariciarlo y a abrazarlo. No me deja, no lo dejo. Clava sus uñas afiladas en medio de mi cuello. Me agarro de ese dolor y me da miedo perderlo. Infiel a mí. Abandonándome algunas veces. Perderme y regre...
"Creo que si tendría mi retrato en frente, sería con una sonrisa confusa... y lágrimas chiquitas." Fui descubierta en un par de palabras uniéndose formando alguna frase. Personalmente, mi vida en algunos momentos. Posiblemente, cada tanto, en este momento. Nos descubrió mostrándonos que estamos. ¡Y que fuerte estamos! Al lado nuestro tenemos mundos cayendo. Mundos llamados "sociedad", "mente humana", "acciones" y "palabras". Tenemos nuestro mundo. Por suerte, individual y conjunto. Cada mundo interno de la mano de la gente que te rodea. Te construyen o no. Ahí está tu magia. Mirá ese retrato (tanto como yo lo hago). Analizalo. Abrazalo. Amá su confusión y sumergite en las lágrimas. Ahogate. Ahora, ahogate desahogandote. ¿Lo ves? No estás sola. Soy parte de mis acciones. Sus consecuencias y sus retrocesos. Soy parte de mi proceso. Ese que engaña y, en parte, me mata. Soy presa de mí misma, por más que a veces, vos me encarc...
Me gusta la noche en todo momento. Me gusta cuando anochece, me gusta en su oscuridad plena, me gusta de madrugada. Me gustan las dos horas antes de amanecer, la adrenalina de que ya termina, empieza otra cosa. La noche alimenta al sexo y a la pasión, a la melancolía e inspiración. Ella te juega a alcanzarla, corre para que no quieras dormir y la abraces de imprevisto. Se viste de mantra, ahuyenta el sonido y absorbe tranquilidad. Será por su acompañante, fiel espada a su dueño. Lista para batallar con la oscuridad extrema, cuál ganando fuerza en su luz, evidencia las calles. Me gusta vestirla de negro y a veces desnudarla. Aceptar sus miedos y escuchar sus secretos. Será por lo fuerte que se ve en la soledad, dónde me encuentro sola y me acompaña. No me toca ni me roza, no me mima, no me estorba. Se queda en su lugarcito atrapando mis pensamientos atándolo a hojas. No es mi madre. No es mía. Somos pares separados sin dejarnos nunca. Me gusta la palabra tranquilidad y sentirla...
Hoy no quiero pensar más en los problemas reales de la sociedad. Quiero meterme en alguna historia tonta de la vida en la cual los problemas sentimentales son el grave enrollo en mi vida.  Dejenme ser una burbuja alejada de la consciencia por un rato. Y no. No me encierren en la decadencia de la vida humana que quiero volar un rato pensando que al mundo solo le preocupa cosas sin importancia porque no habría nada importante de lo cual preocuparse. 

Y a B = (MmB)

La tostadora enchufada. Fuego en mano y la perilla prendida. Se abre el agua, se llena la pava. Ya estaba listo. Una idea en la cabeza y una mano escribiendo. El mate con tostadas con dulce de leche se hacía presente. Prendí la estufa a gas en forma de hogar. Quería sentir su calor. Quería no abandonar nunca ese recuerdo de atardeceres con mi mate al lado de ese fuego. No olvidarme de las veces que me sentaba arriba a causa de la helada dentro de mí. Esa agradable sensación en mi rutina que, ya en algún tiempo, no va a ser parte. Pienso tu nombre. Cuando me veo alejada a donde estoy, apareces vos. Veo tu figura desfigurada cada vez más. Veo tus pasos caminando para el otro lado, y me veo a mí, corriendo tarde. Pienso qué dejo atrás cuando todavía es mi presente. O quizá no… Quizá ya formas parte de mi pasado y, como murciélago ciego, no lo quiero ver. En cambio veo danzas y parlantes en una plaza, hipnotizados bajo el efecto de alguna sustancia, reboleando hojas en pleno verano. Veo ...
No me imaginaba encontrarme en aquel lugar. Lleno de un aire que me inundaba de sensaciones libres, haciéndome volar con él y enamorándome de su libertad.  Estaba dentro de mí volviendo a encontrarme. Estaba viajando en una ruta interna. Me cruzaba con pasos pesados y miradas caídas. Me cruzaba con minis corridas y saltos, mirando al cielo buscando lo imposible.  Perdí mis huesos, mis neuronas. Me encontré caminando sola de vuelta intentando volver a vivirme. Sin saber cómo hacer, sin saber cómo iba a seguir. Sin saber cómo estar, sin entender cómo era estar sola.  Agarré fuerte mi mano y emprendí mi viaje nuevamente. Busqué mis propias reglas que había olvidado por completo dónde las había dejado. Y tuve que viajar, tomar muchos caminos que, al final, eran el mismo. Freno y me doy cuenta que me hablo en pasado. Que me encuentro relatando una historia que pasó sin darme cuenta de que está pasando y todavía no sé como empieza. Porque recién está empezando... Me encue...

2.7.17

Dulce gustito a vos. Dulce amor encontrándonos. Dulces recuerdos que me invaden. Dulce extrañarte. Dulce tu mano. Dulce tu sonrisa. Dulces nuestras miradas cuando se cruzan. Dulce tristeza de saber que te quiero aún sin tenerte. Dulce sentir que todo es dulce aún sin serlo. Me muerdo mis labios pensando en los besos que dejamos atrás. Hielan mis huesos al sentir el roce que ya no tengo, que ya no me pertenece más allá que en mis recuerdos. Aguados mis ojos cayendo en la realidad. Cambiandonos en pensamiento, armando hilos y nudos nuevos. Abandonando parte de la historia y agregándole otra. Uniendo los pedacitos caídos de un corazón entero, liberandolo de cárceles que nos gustaban pero nos encerraba. La radio musicaliza mi dulce tristeza y me abrazo con una melodía. Esa melodía fiel acompañante en mi penar. Pesa cada imagen protagonista de mis ojos. Dulce lágrima salada que agarra mis costillas creando un dolor insoportable. Dulce agujero que me hace acordar que siento. ¡Y ...