Entradas

Mostrando entradas de abril, 2021

cuarentena.. 28.3.20

 Sentir tu mano. Rozar despacito cada dedo mío al encuentro de los tuyos. Sedienta de un momento. Eufórica de que sea pronto. Pronto para verte. Detenidamente. Analizar cada fase de tu cara. Como rodean tus pestañas a tus ojos. ¡Y qué lindo arco hacen con tus cejas! Ver cómo se enrojecen tus pupilas al reírte conmigo. Mientras, casi sin que te des cuenta, con una mueca de tu parte. Y puedo verla; sentir como la nostalgia te acaricia suavemente. Tan suave como una seda. Como yo lo haría al tocarte. Pero freno mi idea. La dejo en reposo. Dejo que descanse en el aire, y que pase el tiempo. El tiempo, que pase. Como si golpeara la puerta. Y lo dejo pasar. Sé que dentro de mí se encuentra vivo el deseo. Por eso me quedo. Focalizo mi mente en otra cosa. Cuando, quizá, sea el momento que más deba pensarte. En soledad. En la espera. Que recorra el tiempo lo que tenga que recorrer. Y que limpie con él, lo que tenga que limpiar. Que cristalice nuestro espacio. Que nos de aire ...

27.4.20

 Ya habrá días de lluvia acompañadas. Sin nostalgia divina sin sentido. O con sentido. Porque sé que siento. Me hace sentir. ¿Es por eso? Que quizá pueda darle un sentido porque es algo que siento. Entonces pienso. Todo tiene un sentido si, por lo menos, te hace sentir… Acaso, estando en un profundo vacío sin fondo, tiene sentido. Pues, no está perdido. Siente. Transmite algo. Llega hacia algún destino; el sólo problema es que no se sabe cuál. Será que tiene que ser, por un tiempo, así. Escondida entre las sombras. Todo en penumbra. Que palabra rara. Tuve que detenerme a cambiar de renglón; a pitar de mi cigarro y preparar mis dedos. Desacostumbrados de escribir. Vagos, casi sin levantarse. Rozando las teclas, utilizando cinco dedos de la izquierda, y apenas tres, o uno, de la derecha. Eso que la diestra es mi fuerte. Pero con lapicera y papel; escritos de los buenos. Esos que empiezan con una idea a raíz de pensamientos colgados. Con una pequeña frase, o quizá, con un consej...

Quiero escribir

 Quiero escribir. Ya no me importa si estoy en mis cabales, o si hace tiempo los perdí. Voy caminando, a veces rabiosa, sin sentido. Sin norte y sin agujas; de esas que conectan hilos. Rojos. Hilos rojos que nos atan, de buena o mala. Hilos rojos que nos anclan al suelo, mientras elevamos la mente. Nos conectan con el centro de la tierra. Es nuestra raíz, es nuestro cuerpo conectado con todo. Todo, aunque sepamos nada. Ese todo que sentimos que es más grande que el todo que sabemos. Es que hoy, quiero escribir. Quiero depositar mis dedos en esta máquina que lleva letras en su armazón. Letras que pueden ser sólo eso, o capaz más. Tanto más que no sabríamos hasta dónde podríamos llegar. Y por eso andamos. Tan rápido y lento a la vez para ver hasta dónde podemos conocer. Qué límites va a sobrepasar nuestra cabeza para saber más. Teorías que crearemos a partir de nuestra experiencia, pero nadie, absolutamente nadie, podría afirmar ni refutar. A tal punto, que la negación va a ser l...

Vueltas..

Tantas vueltas para terminar siempre en el mismo camino, pero con algunos cambios. Ando despacito. Intentando caer paso a paso en el momento que el destino te quiere tirar toda su furia. “(…) cuando descarga toda su crueldad sobre nosotros.” Ese momento, que a veces se convierte en días largos, donde parece que todas las fichas se dirigen hacia el mismo lugar. Cual ajedrez, siendo su objetivo derribar al rey. El corazón. A veces atacándolo. Pero, a veces, hundiéndolo. Llenar su vaso de a goteros; como lágrimas. Lágrimas que salen de nosotros. Esperando despacito que llegue a su final. En realidad, a veces despacio, y a veces de golpe. Momento culmine de sucesos entrelazados. Solo sucesos para vernos caer. Para ver cómo nos levantamos, o cómo lo enfrentamos. Prueba de la vida disfrazada de destino. Sin embargo, yo creo que no todos los momentos son así. Vienen y van. Recorren con nosotros parte de nuestro tiempo y se van. Llegan más dolores, más tristezas pero no son lo mismo....