cuarentena.. 28.3.20
Sentir tu mano. Rozar despacito cada dedo mío al encuentro de los tuyos. Sedienta de un momento. Eufórica de que sea pronto. Pronto para verte. Detenidamente. Analizar cada fase de tu cara. Como rodean tus pestañas a tus ojos. ¡Y qué lindo arco hacen con tus cejas! Ver cómo se enrojecen tus pupilas al reírte conmigo. Mientras, casi sin que te des cuenta, con una mueca de tu parte. Y puedo verla; sentir como la nostalgia te acaricia suavemente. Tan suave como una seda. Como yo lo haría al tocarte. Pero freno mi idea. La dejo en reposo. Dejo que descanse en el aire, y que pase el tiempo. El tiempo, que pase. Como si golpeara la puerta. Y lo dejo pasar. Sé que dentro de mí se encuentra vivo el deseo. Por eso me quedo. Focalizo mi mente en otra cosa. Cuando, quizá, sea el momento que más deba pensarte. En soledad. En la espera. Que recorra el tiempo lo que tenga que recorrer. Y que limpie con él, lo que tenga que limpiar. Que cristalice nuestro espacio. Que nos de aire ...