Son apenas un par de horas de mi mañana atrasada. Me acompaña mi mate y un cigarro pensante. Me veo dibujando ideas en el aire y llevándolas a palabras; tengo que escribirte. Pienso en tus actos, quizá fallidos, quizá no... Escucho en mi cabeza aquellas palabras que quisieron ser filos en mi espalda, y lo lograron. Quiero entender. O quizá ya no. Quizá solo quiero que vueles, como lo haces, y que algún día aterrices para ver bien y abrir los ojos. (mientras seguis volando); bien alto como decías. Bien alto como lo sabes hacer. Sin embargo, abro mis alas y yo también deseo volar. Hacia algún lugar que no me llene de dolor y odio. Hacia un espacio donde no vea simples palabras envenenadas de alcohol con intenciones de lastimar… Y entonces, sigo pensando. Me gustaría tener el poder de hacerte notar ciertas cosas. Pero no lo poseo, y tampoco es mi gran deseo. Cada uno decide su camino, y así, también, decide...
Entradas
Mostrando entradas de julio, 2018