Será que te vi alborotada en sentimientos. En tu confusión de no mostrarte pura, teniendo que esconder esa fuerza y energía que te caracterizan en simple frialdad y distanciamiento que te impusieron inconscientemente en las actitudes tomadas. Tu mecanismo, triste y desolado, de defensa. Será eso, o tus simples ojos. Negros y puros, realmente puros. Tus ojos y no importaba nada más. Dos llamativos puntos negros, chinos, pintados. Y una sonrisa pícara, escondiendo total rebeldía. Tu lema: contra el mundo. Y que bien marcado lo tenías. Era frase de encabezado, subtítulo y entre líneas. Eras un párrafo, sin punto final ni sangría. Con muchos espacios, puntos seguidos y comas. Oraciones largas y cortas. Más cortas que largas. Más versos que escritos. Puro ritmo de letras. Será tu manera de tomarte las cosas. Calma, tranquilidad, por más que tu mundo se esté dando vuelta de a poco. Será que sos vos, por eso escribí. Será que algo me hipnotizó. Me sacó de mis casillas y me colocó en otr...