Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2018

Poesía de Graciela Cros a Maria Bedoian (desaparecida)

Mambos tristes                                                            a María Bedoian Escribo torpemente. A tropezones. Casi como un topo bajo el sol tenaz de la montaña. Escribo desde un tiempo sin calificativos, en el que hilo suave la loca divagata de cierto mambos tristes: María                 es importante que me diga que no te vi de niña; -Yo no te vi de niña-. No trepé a tus árboles. No amé a tus muñecas. No salté en tu rayuela. Mi pañuelo no estuvo en tu rodilla sucia y lastimada. Pero anoche en mi sueño claramente decías: “Charlemos tenemos tanto que decirnos” Y me tomabas de las manos Y eran ...
Locura en el mar madruguero dentro de un hueco de oscuridad. Serán eternos los versos escuchados a orillas del lamentar. Cuantas caras, cuantos ojos, son narices que simplemente van a brillar. Aún en lo inmenso de su alma, algo suyo se va a quebrar. Mirá como caen los pasos de un andar pesado… piensa que pronto volarán. Se esconden piezas eternas en la cabeza de aquel que no quiere pensar. Pronto se verá caída en la monotonía del mar. Silencios eternos, sobras de lenguas que arden. Callan lo que grita la fuerza de su pensar. Eterna vida junto al desangrado ser solitario.   ¿Acaso no se dio cuenta de que los secretos nunca van a parar? Piensa en sus manos, en las grietas formadas por golpes mal hechos. Tiempos perdidos. Se acuesta al lado de su ser, lo mira renacer y piensa en lo que nunca será. Envenenó su espacio con pedazos de malas rachas. Acciones impensadas envueltas en karma. Canta la canción que alguna vez escuchó en lo más profundo de un vientre, del cual ya se olvidó....

Dejarse dominar..

Me mima una canción en la radio. Risas. Alegría. El sentirse en casa con esas melodías. Miles de personas escuchando lo mismo que vos, cantando y mismo, odiando.    Tu cuerpo, mi cuerpo bailando, el ritmo de la música que te lleve. Dejarse llevar. De eso se trata un poco la vida. Que entre y dejarlo en el corazón. Que te cambie completamente el humor, que te transforme… Exactamente lo que hace. Dejarse dominar. Cumbia, rap, rock, reggaetón, reggae, jazz, tango… Lo que venga, lo que sea. Lo que te cambie. Lo que te llegue. Dejarse llevar. Dejarse vencer por cinco minutos. Ser lo que hay que ser en el momento justo. Sin miedo a cambios. Sin oponerse a los sentimientos. Rabia, amor, tristeza, bronca, euforia, alegría. ¿Y por qué no todo junto? Dejarse dominar. ¿Y por qué no amar lo que te hace sentir? Que te atraviese en el cuerpo en el momento que sea… Y seguramente, oportunamente. Dejándose dominar por esas movidas de pie al ritmo de la canción. Por es...
Tengo algo para decirte: te amo. Quisiera poder ir corriendo a contárselo a tus ojos. Pero te amo a distancia mientras vuelo. Divago por mis pensamientos y apareces vos. Haciendo sin hacer nada. Llevándome, simplemente, en una marea con mis sentidos cambiados. Calma, silencio, amor. Calor de brasas cayendo. Pero para. El tema cambia de rumbo. Suena otra melodía y pierdo el hilo. Divago un poco más. Me vi sintiendo lo que sentía antes de tu pensamiento. Vi lo que sentía cuando sí lo hacía. Me salvaste. Como siempre lo hiciste. Como una ciega siempre volando por rutas calmadas. Siempre como nuestras tormentas eléctricas. Siempre con tu presencia en mí. ¿Cómo es siempre? Volví a vos y te amé. En silencio y alejada. Fuera de nosotros. Vuelvo y me siento triste. Volves y me agarras, de a poquito, la mano sin dejarme caer. Me salvas. No me quería equivocar. No me equivoqué con vos. Me abracé a lo desconocido. Probé la llama. Y no me voy a quemar.  Nos vamos a arder en nuest...