Locura en el mar madruguero dentro de un hueco de oscuridad. Serán eternos los versos escuchados a orillas del lamentar. Cuantas caras, cuantos ojos, son narices que simplemente van a brillar. Aún en lo inmenso de su alma, algo suyo se va a quebrar. Mirá como caen los pasos de un andar pesado… piensa que pronto volarán.
Se esconden piezas eternas en la cabeza de aquel que no quiere pensar. Pronto se verá caída en la monotonía del mar. Silencios eternos, sobras de lenguas que arden. Callan lo que grita la fuerza de su pensar. Eterna vida junto al desangrado ser solitario.  ¿Acaso no se dio cuenta de que los secretos nunca van a parar? Piensa en sus manos, en las grietas formadas por golpes mal hechos. Tiempos perdidos.
Se acuesta al lado de su ser, lo mira renacer y piensa en lo que nunca será. Envenenó su espacio con pedazos de malas rachas. Acciones impensadas envueltas en karma.
Canta la canción que alguna vez escuchó en lo más profundo de un vientre, del cual ya se olvidó.
Son pasos sin manos. Son lágrimas sin abrazos. Es su reflejo empañado. El espejo se olvidó de dibujarle una buena cara. Ya no se ve en dónde alguna vez se encontró.
¿Dónde está? ¿Cuál es su lugar? Lejano en el pésame de quien no importa. Lastima lo que alguna vez la acompañó.
Disculpe mi honestidad, encuentro en mi camino una persona dispuesta al mal.
Perdida en la mirada, ojos que revuelven pasados. Calles sin caminar y gente solo para mirar.
Pérdida de memoria.
Perdida en la memoria.
Pérdida de vida.
Reencuentro en la muerte viviente. Aún sin morir, viviendo muerta revivirá solitaria. 

Comentarios