13.5/14.6

Hubiese sido tan bonito que hubieses podido aceptarme. Qué tan felices seríamos si, simplemente, nos hubiesemos entregado tal como somos... sin intenciones de otra cosa.
Qué tan pasivo se hubiese convertido este amor. Cuanta paz en simples momentos. 
Cómo hubiese deseado haber detenido un instante; una sonrisa, una presencia... solamente haberme entregado sin que nada cambie. 
Entregarme sin lugar ni tiempo. Volando en un presente, sin miedo a consecuencias. Entregada a sentir, a confiar; dejar en manos de otro, un él, mientras pensaba un nosotros.
Pero, la vez, deseo no haberlo hecho tanto... 
Cual canción nostálgica que te hace entender lo que no queres ver. Como pensamientos que no queres indagar. Simples versos que se convierten en puñaladas. Un vacío extraño, y una sensación de escasa pertenencia personal. Momentos, una brújula en mal estado...
Pasa como tiene que pasar. 
Busco en los recovecos del pasado señales que me focalicen. Piedra del destino. Huella reluciente. Tal como si existiese, solamente, para alumbrar. Destellarme con el suceso y estrellar. Correrme lejos de donde me mantuve, y mirar con otros ojos. 
Mirarte de otra forma. Encontrarte en ningún lado pero cerca mío. Quizá demasiado. Y quizá, no te veo. 
Como a veces, tanto deseo hacerlo. Tenerte a centímetros. Danzar con el perfume que abrace tu piel. Esa, tan auténtica, que está alejada de mis dedos. De mis suaves caricias. Esas, que te habías ganado... Un pequeño gesto de tu boca, un roce de tu ser. 
Hasta aguantaría tu odio. Tu mirada de rechazo y desvanecer. Tan sola una expresión sincera de tu pesar. Un motivo para cerrar. Algo con lo que concluir y, simplemente, seguir... 
Sin embargo, llega el momento y te pierdo. Puedo tener instantes intensos sin vos. Divagando en mis nubes, disfrutando mis lluvias. Tanto como para, quizá, no extrañarte. 

Comentarios